miércoles, 16 de mayo de 2018

Pasa la vida...

Y no, no soy MariTere Campos pero un poco de campo sí que soy

Una vez más estoy en ese momento en el que os quiero contar mil cosas, presentar productos, criticar un poco de todo y hablaros del ansia viva que genera en mi la nueva temporada, peeeeero… Son tantas cosas que he decidido marcarme un post random y a tomar por culo la bicicleta y me quedo tan ancha.

En esta época los eventos afloran que da gustirrinín, y de que te descuidas un año más vas de jurado a El Corte Inglés de Albacete para elegir a los guapos y guapas que nos representarán en Rey & Reina Belleza de Castilla-La Mancha. Bien, ahora venís con que esto de los desfiles “es mal”, que nos cosifica, que bla, bla, bla… 

Mirad, parte de razón puede que tengáis pero también os digo que esos chicos que quieren un hueco en la moda y no tienen padrino ni se los encuentra nadie en un metro en Londres y los quiere representar, tienen en sus manos la oportunidad de empezar en este tipo de certámenes, y yo encantada de asistir todos los años #unbesoVíctor.







Sé que estáis patato deseosos de ver mis pestañas, bueno lo mismo no pero yo las enseño porque tela marinera, ya os conté aquí que estaba utilizando un producto de tratamiento que me habían ofrecido #unbesoMiriam y que me tiene loquísima, pues aquí os dejo un adelanto de las fotos que os enseñaré en un post más extenso que estoy preparando, y ojo que os voy a hacer vídeo me he venido arriba, madre del verbo que me pongo en plan youtuber y me doy asco a mi misma y todo.


Como ahora me encantan mis pestañas, baja modesto que sube La Patata, pues compro compulsivamente máscaras para ver si ya me cogen tanto volumen que puedo levitar si las aleteo rítmicamente, y la última que he probado es esta, Miss Baby Doll de L'oreal y… ¡ME ENCANTA! Pero lo que más me encanta es el cepillo, ¿Hola? Por qué nadie me había hablado de esta maravilla, creo que hasta con mis pestañas antes del producto se habría comportado como una señora máscara y además el precio es genial 6,95€, por poner una pega el packaging denota baraterismo, pero solo es porque es un poco plasticurrio del duro.


Y hay más cosas que me dejo en el tintero pero solo os las voy a enumerar que ya suficiente ego post random os estoy metiendo:

- He descubierto el zapatero de mi vida, calidad-precio insuperable y al lado de casa, patato lectores de Albacete si os interesa es uno que está cerca del Parque Abelardo Sanchez y se llama Emilio.

- Tengo tres vestidos de verano tan bonitos por estrenar que tengo hasta ganas de que haga un poco de calor, he dicho un poco ¡Ojo! En plan sandalias pero con cazadora vaquera. Uno es este, otro es este y otro es este.


- Algunos ya sabéis que se me ha ocurrido la feliz idea de casarme, bueno a mi pareja sentimental y compañero de piso que va así de loco por la vida y como no sé decir no a una fiesta, y estoy experimentando en mis carnes organizar, diseñar y confeccionar un evento que se me escapa de todo nivel de comprensión, tened paciencia si vengo poco por aquí, la vida me puede.

- Celebramos Eurovisión en casa y ha sido LA FIESTA de casi el mes, cómo puedo pasármelo tan bien con una cosa tan sencilla, probadlo, la Eurofiesta es muy Top. El año que viene quiero hacer una a la altura de la mejor del mundo mundial hasta la fecha que es la de Anita y la podéis ver aquí.


Y sin más, y tras esta puesta al día de la Patato Agenda, os dejo con un temazo de los míos que sé que algunos echáis de menos mi música, pero bueno en Spotify tenéis unas cuantas listas que os cedo con amor, amor patatil.



Buen miércoles a todos :)

miércoles, 9 de mayo de 2018

Hoy he sentido...

La Llamada

Llevaba tanto tiempo sin sentir algo así, casi ni lo recordaba, ese momento en el que te encuentras en internet con una imagen y te quedas completamente boba frente a ella, sin saber por qué ni cómo te ha llegado muy dentro.

Son tan bonitos. Me encantan y me encantaría que alguna vez cuando vea los carteles de Villarrobledo, o de Albacete, de sus fiestas o eventos sienta lo mismo, ¿por qué los carteles de las fiestas populares se dejan tan poco influir por modas o ideas rompedoras o novedosas? No lo entiendo. Estoy de los Carteles del Carnaval de Villarrobledo con uvas, tinajas o Quijotes hasta... Hasta la patata.




Su autora es Mercedes de Bellard y su instagram me tiene loca.


Buen miércoles a todos :)

lunes, 30 de abril de 2018

La facilidad del tirar...

Porque hay cosas que ya no quieres en tu vida

Y menos en tu armario. Mi nivel de acumular ropa está en un punto tan comedido que me asombro, me asombro para bien, todo sea dicho. El viernes me vine muy arriba, tanto que han bajado las temperaturas diez grados para compensar mi nivel de optimismo, y realicé el temido cambio de armario de invierno a primavera-verano. 

Soprendentemente, y de forma natural, me deshice de cosas que este invierno no había usado y de lo que tenía guardado muchas de las cosas que pretendían volver a mi armario se quedaron con las ganas porque mi lado racional dijo "no hermana, tú ya no pegas conmigo", no había dudas, ni por si acasos ni nada de nada, solo una seguridad pasmosa de lo que ya no va conmigo.

He llegado a varias conclusiones en todo este tiempo que escribo sobre lo que me pongo o me dejo de poner, que lo mismo habrá quien piense que un blog en el que narras las aventuras y desventuras de tu armario y tú es una página para fardar de lo que compras, para que te digan que estás guapa con todo o para tener una excusa para acumular ropa como una descosida, pero mira a mi me sirvió para otra cosa totalmente diferente.

Me sirvió para:

- Sacarle más partido a mi ropa porque al hacerme una foto cada día, las podéis ver en Instagram o en 21Buttons, era más consciente de que tenía que rotar prendas y hacer combinaciones nuevas para no aburrir y no aburrime yo.

- Las prendas con más años en mi armario siempre son las que más utilizo y las que más juego me dan, y suelen ser casi todas un poco más caras de la cuenta. Una prenda que lleva contigo 10 años tiene que tener buena calidad y si ha sobrevivido tanto es porque realmente te gusta y te hace un buen apaño en el plano que sea.

- Compro casi siempre en rebajas, como realmente tengo de todo me parece absurdo comprar en temporada a menos que algo me guste mucho o me haga falta. Las rebajas es una forma de renovar prendas y actualizar el armario sin cargarme la cuenta corriente ni la conciencia.

- No me gustan los pantalones, que sí que tengo, que me los pongo, que algunas veces hasta me veo mona, pero no, quizás los shorts sí que les doy un pase, pero los pantalones largos los tengo porque los tengo que tener y solo cuento con 3 pares de Levi's en el armario y algún pantalón de verano. Me veo muchísimo más favorecida con faldas y vestidos y prácticamente comprar pantalones es algo que ni me planteo.

- No tengo ropa de salir. Antes aquellos maravillosos años en los que era joven y alocada, tenía prendas para fin de semana y prendas para entre semana, prendas para currar y prendas para salir con las amigas, incluso había una barrera infranqueable a la hora de utilizar una de esas prendas fuera del día que les tocaba. ¡Qué cosa más absurda! Ahora utilizo indistintamente la ropa para cualquier momento u ocasión, quizás los tacones más altos no los uso a diario porque ando mucho, pero todo lo demás solo hay que saber combinarlo para que te aporte un estilo u otro. Cuánta ropa desaprovechada por esas manías absurdas.

Quizás todo esto se resume en algo más sencillo y que va asociado a cumplir años y a la seguridad en uno mismo, ahora solo me visto con lo que me gusta, lo que me hace sentir bien, sin pensar en el qué dirán o en lo que usan otros, quizás he aprendido a ignorar los "¿Dónde vas tan guapa hoy lunes?" Y he aprendido a decir bien alto, "¡Pues donde me de la gana!".


Buen lunes a todos :)


Pd.- Tengo otro post en la recámara de los mitos que me paso por el alto de la tapia del cambio de armario, si no lo hago luego me recordáis, puede dar mucho juego.


lunes, 23 de abril de 2018

Leer es sano...

Si no te lo ha dicho el médico te lo digo yo

Me encanta el día del libro, bueno en general me encantan los libros, no puedo remediarlo, leo novela negra y colecciono libros en general, los que colecciono no tengo porque leerlos del tirón, ni tan siquiera acabarlos si no lo estimo oportuno, son de ilustraciones, de marketing, de gente famosa que admiro o me intriga, de pintura, son libros, eso los une y me une a ellos.

Llevaba unos meses alejada de la lectura, muy alejada de la lectura, me refiero a leer libros como tales, porque leo periódicos, revistas, blogs, redes sociales, leo, leo, leo,… Pero el gesto de parar, apagar la pantallita y leer de una hoja de papel estaba desterrado de mi rutina.
Y llega un día que te da el ansia viva, esa que nace de las tripas, esa que o te vas a comprar un libro en ese momento o te sale un grano del puro cabreo que emana de ti porque esa noche en tu mesita no habrá nada motivador.
Tenía que ser un libro que mereciera la pena, tengo unos cuantos empezados, pero si están en ese estado por algo será, los que no se terminan en su momento no se terminan nunca, al menos así es mi relación con ellos. Por lo tanto me fui a buscar una apuesta ganadora.

Tenía que tener unas características, tanto físicas como de contenido, concretas, lo primero, principal y obligatorio, tenía que ser novela negra, mis favoritas del mundo mundial, necesitaban un personaje atormentado y con un pasado oscuro intensito, me suelen gustar más los personajes masculinos pero una buena inspectora “trastornada” me motiva tanto o más que su reflejo masculino. Si se desarrolla en España mejor que mejor, las novelas negras en fiordos o en casinos y callejones traseros americanos me cuestan un poco más. Y como último requisito fundamental, tenía que ser de bolsillo, no tengo casi tiempo para sentarme en mi día a día, por lo tanto tiene que ser un formato que pueda llevar pegadito a mi y que no estorbe, para esos dos minutos libres al día que tengo poder leer por poco que sea, sí amigos el baño es el lugar ideal para no dejar un libro, total ir tenemos que ir igual.

En mi mente rondaba un título que me habían recomendado hasta la saciedad, tenía toda la confianza puesta en él, podían pasar dos cosas, que no me gustara y volviera a estar pegada al teléfono o que me enganchara y pesara sobre conciencia que llevaba meses sin leerme un libro y ahora no poder parar.

Tras una semana, y a punto de terminarme El Guardián Invisible de Dolores Redondo, puedo decir que lo que me aporta un libro es mucho más que cualquier otra actividad que creo que me hace desconectar pero en realidad lo que hace es mantenerme conectada incluso más todavía que si estuviera trabajando.

La Trilogía del Baztán me ha devuelto mi faceta devora páginas, ¿Cómo puedes estar alejada de algo que te gusta tanto y no darte cuenta? La pantallita me tenía absorbida, serán épocas pero espero que no vuelva a ser tan larga como ha sido esta, prefiero mis viejas costumbres, ea me hago vieja pelleja mayor.

Buen lunes a todos, feliz día del libro

Pd1.- No quería meterme en una historia que durara mil tomos, odio eso con todo mi patato ser, pero al ser solo tres creo que es la medida perfecta si la trama lo merece. 

Pd2.- Mientras escribía este post algo estaba pasando, el Sr. de las Patillas que vive conmigo se presentaba con un regalo por el día de libro en casa y... La segunda parte de la trilogía ya es mía, no tengo escapatoría he caído en la Magia del Baztán.

lunes, 16 de abril de 2018

De domingo, chino y peli

Lo que viene siendo la maravilla de las pequeñas cosas

Ayer vi por primera vez Los Puentes de Madison, algunos pensaréis que llevo siglos de retraso en cuanto al cine, y es completamente cierto, pero también es verdad que hay películas que ha merecido la pena esperar para verlas y entenderlas, dudo que las hubiera entendido como lo hice ayer hace diez años.

El señor que vive conmigo, sí el de las patillas, es un romántico, quizás de los pocos que queden con esa pinta de macarras y tan moñas por dentro, me la recomendó tanto que me parecía el plan perfecto del domingo por la tarde.

Aunque no teníamos cuerpo de madrugar el solecete y las terrazas hasta las banderas nos sacaron de la cama, unas cañas después mis ganas de cocinar eran completamente inexistentes, llevas toda la semana pensando que harás el domingo para comer y vas y dos cañas más tarde los propósitos se desvaneces. ¿Chino para llevar? ¡Hace!

El festín de tuppers redondos dispuestos sobre la mesa y la tele sintonizada en Castilla-La Mancha TV. Alucinada me quedé, y no por el número de gambas de los tallarines, no, la película me tenía sin aliento, cómo es posible mirarse así y no morirse de amor.


 Increíble.

Y sí, lloré.

Y entendí una frase que el de las patillas me dice siempre: "Sólo lo diré una vez. No lo había dicho nunca, pero esta clase de certeza solo se presenta una vez en la vida".

Buen lunes a todos :)