Pero hay que saber usarlo
Recuerdo cuando con 14 años, adolescencia pura o efervervescia según se mire, quedábamos para ponernos falda todas las amigas el mismo día, o cuando nos pitábamos en los retrovisores de los coches aquellos labios marrones de abuela para aparentar 16. También recuerdo que llevar bolso era de madre y que el mejor sitio para las llaves era la pretina del pantalón elástico. Solo podíamos ponernos tacones de noche y el color rojo para los labios era tema tabú, por no decir de puta. Había solo dos tipos de ropa la de fin de semana y la de entre semana cuanta crueldad estilística.
Y ahora... Bendita adolestreinta, con mi bolso, mis tacones, los labios como me da la gana y la máscara de pestañas hasta en la sopa, frivolidad que da alegría a esta rutina mía.
Ilustraciones Antonio soares
Buen miércoles a todos :)
Pd.- Podemos considerar esta reflexión como el post chorra de la semana, sí creo que alcanza las cotas establecidas para serlo con creces.