Reflexiones una usuaria satisfecha
Este año a sus Majestades de Oriente les pedí un regalito
muy concreto, quería un Apple Watch, así a las claras, para que no se líen. A
priori no sabía si sería una buena idea o la peor de todas. Me daba un poco de
respeto, ¿no sería otro cacharro para tenerme hiperconectada las 24/7? Pues
depende lo mires.
Para mí ha sido una liberación, me explico, yo cometí un gran error al comenzar con mi actividad empresarial, mantuve mi teléfono personal también para lo laboral, y ahí empezó la locura, y la “ansiedad”. Porque ahora cada vez que suena una notificación en mi teléfono quiero tirarlo contra la pared y partirlo en 38 millones de trozos, ni siquiera he visto la notificación y ya siento ira. No lo puedo evitar.
Cada pitido me ponía loca, hasta que llegaron a mi vida las notificaciones en la muñeca, porque, seamos sinceros, de las mil cosas que suenan solo una o dos al día son importantes (nivel dejar todo lo que estés haciendo y atenderlo). Esos segundos hasta que miraba el teléfono me ponían muy nerviosa, y ahora giro la muñeca, veo por encima el mensaje y respiro tranquila.
Quizás esto solo me pase a mi, o quizás no, pero este cacharrito ha reducido mi nivel de miedo/odio/ira que me generan las notificaciones. Lo mismo también debería controlar el nivel de estrés que me producen los mensajes de trabajo, o tener un teléfono independiente y poder apagarlo algunas horas al día, debería, pero de momento esto me ha dado una tregua.
Morajela: no sé si a la larga sale más barato, pero fijo que es más sano, tener un número personal y otro de curro que comprar un Apple Watch.
Buen día a todos :)
