lunes, 15 de noviembre de 2021

Ya nadie tiene libros

 Y si los tienen será dentro del canapé

 

En estos momentos nos colamos en casa de todo el mundo sin querer queriendo, me explico, los stories y las fotos son diarios, un no parar de ver la vida en directo de tu vecina Paqui o de la Rosalía, lo mismo da que da lo mismo. Y una de las cosas que más me fascina es que con la suma de seguidores desaparecen las "cosas de las casas"

Las cocinas son un solar, los cuartos de baño parecen piscinas municipales y los salones una clínica dentista muy cara. La ausencia de color, y de objetos útiles en la vida cotidiana, ha dado paso a algunas plantas, mantitas en tonos neutros y espejos que flotan en paredes blancas ausentes de gotelé. 

¿Nadie tiene libros hacinados? ¿Han matado a todos los tubos de pasta de dientes? ¿Quizás nunca volverá un cacharro a la cocina que no sea Smeg? ¡Me aburro! A mi me gusta ampliar la foto y encontrar portafotos con estampas costumbristas, intentar leer los cantos de los libros ajenos y cerciorarme si tienen las toallas tan oscuras como el alma.

No os sintáis mal por no tener una casa instagrameable, posiblemente es porque no tienes una casa, tienes un hogar. Un hogar que huele a cosas, que sabe a cosas que suena a cosas.


Buen día a todos :)


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