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lunes, 25 de noviembre de 2019

Práctica y aburrida

Así es mi lista de Black Friday 
si es que compro algo


Mi gen consumista compulsivo sabéis que ha perdido toda su fuerza en mi, o casi toda, para que me rasque el bolsillo en una compra impulsiva ya tiene que enamorarme el tema. Pero normalmente las ofertas puntuales, como este dichoso Black Friday que nos bombardea por todos lados, me viene muy bien para reponer algunos productos que utilizo todo el año y que sí o sí tendré que volver a comprar. 

Están a punto de agotarse dos de mis básicos, el agua micelar de La Roche-Posay y la crema corporal de Elizabeth Arden. Tanto la una como la otra las compro en los formatos más tochos grandes que hay para que me cuandan y ahorrar, pues mejor todavía si me hacen un descuento, por pequeño que sea bueno es, total lo voy a tener que comprar de nuevo.

Os he hablado mil veces de estos dos productos, no creo que tenga que hacerlo más, que soy pesada como una vaca, solo os diré que este agua micelar me encanta porque es la que consigue, de verdad, dejarme la piel "fresca". Las personas que tenemos piel grasa amamos esta sensación de frescor y muchas de las aguas micelares que he probado no terminan de conseguirlo, es como que dejan un residuo que me molesta. Suelen ser las que tienen componentes "hidratantes", por eso para pieles secas no os recomiendo este producto, pero si sois de piel grasa os encantará.

Y en cuanto a la crema... ¡Vicio! No tiene otro nombre, esto es pura drogra, la compro en el tamaño de 500ml pero si hubiera de kilo bien sabéis que ya la tendría en el baño.
Agua Micelar, La Roche-Posay - Crema Corporal, Elizabeth Arden

Si vais a comprar algo este viernes, o esta semana, no hace falta que me lo contéis, no sea que mi actitud de contención se vea desbordada y me arruine, que una no es de piedra. La verdad que el bombardeo constante de promociones me tiene en dos puntos completamente distintos:

1 Odio este acoso y derribo que nos hacen a los consumidores, parecemos tontos si no compramos.

2 Me parece una buena oportunidad para comprar cosas que suelo comprar a precios más caros, o darme un caprichito que de otra forma no haría, pero eso también me confunde, porque si de otra forma no compraría tampoco tengo porque comprar ahora, en fin.

Los consumidores estamos a punto de colapsar, paciencia, que ahora viene la navidad... #SeñorLlévamePronto.

Pd.- En esta lista estaría también la paleta Naked Cherry, pero ya sabéis que con un descuento de Sephora del 25% hace poco que la compré, y lo hice por puro amor irracional, véis, si luego lo del Black Friday tampoco es para tanto, cualquier cuponcillo te hace picar. 

Buen día a todos :)

 

viernes, 19 de octubre de 2018

Adicciones confesables

Soy adicta a tantas cosas que una más o una menos no me salvará del infierno

Llevo días sin venir, sé que lloráis mi ausencia, tenéis que disculparme pero la vida no me da, que diría nuestra querida LuciaB, estoy hasta las orejas de cosas que hacer, la gran mayoría las llevo todas en rueda y no veo el momento de terminarlas (no organicéis una boda, primer aviso).

Y como tenía un mono enorme, King Kong en mantillas, de venir a daros una chapa de las mías, y para solventar el problema he pensado que un post de estos clásicos, de estos que hacemos así como churros, sería lo mejor, además tengo un par de cosas que tengo que ensalzar ante el mundo porque me están dando la vida.

La primera adicción confesable del mes es tecnológica, es divina, es cara pero merece la pena, es un regalo que no olvidaré, gracias chicas y chicotes jiji,… ¿Qué es? Los AirPods, sí patatolectores, mis amigas en la despedida me los regalaron y desde entonces son una prolongación de mis orejas. ¿Hola? Cómo vivía yo antes sin esto, mis horas despierta en este mundo se basan en hacer veinte cosas a la vez y poder hablar por teléfono, sin cables, mientras continúo con mis cosas es lo mejor del universo, fin. Cada euro que valen merece la pena 100%, os los recomiendo con toda mi alma, si ahora mismo los pierdo mañana necesitaría otros sí o sí.



La segunda adicción, y es casi real porque me lo bebería, es el agua micelar de Garnier con aceite, sí con aceite, esa palabra que era lo que me alejaba de ella hace unos meses ahora me une. Siempre he usado la clásica, la rosa, pero un día vas a la droguería, porque literalmente no te queda ni una gota de la tuya, y no queda de la rosa… ¡Drama! ¿Drama? ¡Para nada! Cojo una botellita de agua micelar con aceite y me la juego, que la vida es para los valientes, y efectivamente, de un envalentonamiento del cual pensaba perder los 4 euros aprox. que cuesta he sacado el amor de mi vida.

No la había comprado antes porque al tener la piel grasa me alejo lo más que puedo de los aceites, error, no todos van mal ni aportan “grasa” como tal, en este caso ayuda a remover mucho mejor el maquillaje, el olor es increíble y al terminar de usarla no queda ni rastro de sensación grasa en la piel, pues lo dicho, un diez.

Y poco más que destacar en la patato rutina, entre las vacaciones tardías y el circo de vida que llevo estos meses no he tenido tiempo ni de pensar en chorradas para contaros, y mira que seguro que tengo en el fondo de esta cabecita unas cuantas, el ritmo no me permite asimilar, retener y contar tanto como me gustaría. ¡Pero si ni siquiera he comprado ropa! ¡Ni zapatos! ¡Ni bolsos! Pero en qué me está convirtiendo la vida…

Dadme unos meses, volveré a ser la que era, palabra de patata derrochadora.

Buen viernes a todos :)

Pd.- Me encantan los jueves de invierno, esta noche ponen Cuéntame y lo puedo ver en bata, soy una señora patata mayor la mar de feliz, las cerves ya mañana que por eso también me encanta el viernes, que una es vieja para lo que quiere.