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miércoles, 10 de abril de 2019

¿Me echas de menos en Instagram?


Quien dice Instagram dice cualquier otra red social

Pues yo no le voy a echar la culpa al algoritmo porque no le pago y por lo tanto si no ves mis fotos es por dos cuestiones muy básicas:
- Porque tú me das pocos likes, me buscas poco o quizás me comentas menos aún.
- Porque yo publico poco.

Sin más. Instagram te mostrará antes contenidos que él cree que te gustan o que consideras interesantes, por eso te salta tantas veces la cuenta de esa influencer que odias. Como entras tantas veces a ver el modelito que se planta cada día y criticarla en voz alta en la soledad de tu vida de no influencer y desfogar un poco el algoritmo cree que es algo que te interesa y te lo muestra antes que otras cuentas que, aunque te gusten más, visitas menos. ¡Qué listo es el jodío! Y si yo soy una persona poco "publicadora" pues idem, menos ves, menos clicas, menos te muestra. No tiene mucho misterio.

Y una vez dicho esto estarás flipando porque últimamente todas las influencers con miles de seguidores lloran sus penas en Stories porque el algoritmo no muestra sus publicaciones, porque les borran seguidores falsos, porque han bajado sus likes... bla, bla, bla. 

Se quejan porque pagan para que eso no ocurra, es decir, pagan un dinerito para que sus publicaciones circulen a cascoporro, para que te las muestren hasta en la sopa, suban los seguidores, por lo tanto las visualizaciones y los likes. Pero las tarifas están por las nubes y con los precios de antes no alcanzan las cifras esperadas.

Hay dos tipos de contenido que generan, el que no pagan y el que pagan. Si el contenido no patrocinado cumple los requisitos que antes comentamos, es decir sus seguidores lo comentan, le dan like, etc. el algoritmo, paguen o no, mostrará sus contenidos, peeeeero eso a ellas les da lo mismo, lo que les importa es que las estadísticas de las publicaciones pagadas caen en picado. 

Por eso no sufráis si las veis llorar, quizás no es porque echen de menos tu comentario o tu like, es porque echan de menos dar estadísticas jugosas a las marcas que les pagan por mostrar sus productos a sus séquitos. 

No todo es cuestión de algoritmos y patrocinios, si de verdad te echan de menos te buscan.


Pd.- Lo he explicado un poco "a mi manera" para que lo entendáis de una forma sencilla, que luego vienen los "iluminados" a decirme que no es así. Pero bueno más o menos es lo que está ocurriendo en las redes sociales y por eso hay montada, la que hay montada, por parte de empresas e influencers.

Buen miércoles a todos :)


miércoles, 20 de febrero de 2019

El armario "rancio" que todas queremos es este...

Llevamos mucho tiempo sin hablar de trapos, hablemos de trapos.

Solo hace una semana, día arriba día abajo, que descubrí el Instagram de una mujer que me tiene fascinada en cuanto a su forma de combinar lo básico, y digo muy bien dicho "una mujer" +50, no sé si estoy madurando y ya paso de "las crías" y de las que visten como ídem, o que de verdad su muro tiene algo especial. 

Susi Rejano, madre de influencer de esas que me dan pereza máxima y dueña de una tienda de ropa multimarca de esa que no puedo pagar es la susodicha mujer de la que os hablo, para cotillear aquí

Si ves el muro de si Instagram en un ordenador, y le das un repaso general, hay una cosa que llama poderosamente la atención, y que para mi es la gracia de seguirla y estudiar sus estilismos, repite, repite infinito y más. Pero eso no significa que no se cambie de ropa o que sea aburrida, para nada, eso es lo que más me gusta, con una misma prenda puedes ver muchas combinaciones y te da ideas para usar básicos que es lo que más repite.

Los puntos fuertes que le veo son: utilizar básicos sin que parezcan aburridos, una o varias prendas del look siempre tienen un toque especial, que suelen ser la joyería dudo que use bisutería, y que aunque introduzca una tendencia, o dos, en un mismo estilismo nunca rompe su estilo personal ni desentona con lo que esperas de ella. Algunos verán esto aburridísimo pero a mi me parece totalmente aspiracional, efectivamente, tener a su edad un estilo propio y dominar el armario de esa forma es un arte. 

Veamos algunas ideas generales:

- Pelo peluquería, que mucha ropa, mucha ropa, pero si nos peinamos mejor. Y no tienes porque ir siempre marcada, lo mismo quizás es un moño despeinado-ultraestudiado, pero peinada siempre.

- Joyas/bisutería buena, y si no es buena que lo parezca, si a ti te parece ratero en la mano de lejos seguirá siendo igual de ratero. Mejor tener menos y repetir más que tener cincuenta de esos que van verdes por las esquinas.

- La caída de las prendas, si os fijáis todo es fluido, no se le "pega" nada excesivamente al cuerpo. Está claro que está seca como el palo de un churrero pero no da sensación de flaca, para nada, compensa con las blusas, las caídas del pantalón. Al igual que evita las faldas porque sabe que le dan un aire de "señora" que no le favorece como lo de no mirar a cámara porque está sequísima y parece mucho más mayor, #trucoinfluencer



- El cinturón a la vista, le remarca la cintura y es un complemento ideal, sobre todo cuando son tan caros y tendencia como los que lleva ella, puede ser el punto actual en look clásico porque ese modelo está en todas las revistas. 

- Los medallones, alargan su figura y son un punto de atención para quienes la miramos, que somos todos los demás menos ella, nos centra la mirada y desenfocamos el resto, que puede ser más soso, como vemos las prendas lisas son su fuerte, no hay nada estampado, ni casi utiliza texturas. 


- El vaquero, lo usa mucho también, y aunque su elección me parece de dudoso gusto porque suelen ser rotos, desteñidos y un poco chonis, lo compensa con las prendas de arriba clásicas, la joyería y bolsos o zapatos más lady. 


 

- Y esto qué os parece, el mismo look reinventado cuatro veces, además el mismo, mismo. Cambia de pelo, de zapato, algún accesorio,... Pero el resultado es el mismo. Sabe lo que le funciona y lo exprime al máximo.



Pues lo dicho, copiable a tope, evidentemente muchas no tenemos esas piernas largas y delgaduchas o el poderío monetario que ella, pero podemos coger los tips necesarios para explotar más la blusa blanca, el total black y los vaqueros, y de esto tenemos mucho en casa.

Además de tomar ideas para copiar descaradamente este análisis me sirve una vez más para animaros a que os abráis un Instagram propio, y si lo tenéis que lo uséis para archivar vuestros looks. 

Podemos aprender muuuucho con esta herramienta. Instagram no es solo postureo, de hecho puedes ponerte un nombre que no conozca nadie, tener la cuenta privada y usarlo solo como herramienta de autoaprendizaje, porque puedes:

- Tener almacenados tus looks por orden cronológico y separando temporadas, eventos y diferentes estados de ánimo. Puedes volver al febrero del año pasado y ver qué te ponías y si te gustas más ahora o antes.

- Puedes usarlo para obligarte a ponerte más, o ponerte menos, determinadas prendas. Habrá algunas que veas hasta aburrirte y puedes forzarte a quitarlas una temporada, y esas que salen menos intentar darles una segunda vida. 

- También puedes usar el punto anterior para comprar mejor, adquiere más prendas del corte y estilo de las que repitas más y te veas más favorecida, y haz lo contrario con las que te cuesta combinar, estas últimas "nunca máis".

- Y lo más importante, en las que te veas mejor, diva entre las divas, analízala  y determina por qué ese día te ves radiante, si es el pelo, la ropa, el corte de la falda, el maquillaje o simplemente porque estabas contenta y eso te puso buena cara, #palabradepatata que sirve para poco a poco conocerte mejor.


Algunos tienen el estilo innato, pero otros estamos siempre trabajando por mejorar, que no os engañen con que es un don, es constancia. Igual que aprendemos a conducir aprendemos a elegir vaqueros que nos hacen culazo. 

Buen miércoles a todos :)

viernes, 13 de octubre de 2017

Costumbrismo

Hasta el pirri del bonitismo

Es todo tan bonito que dan ganas de vomitar, ¿Nunca habéis tenido esa sensación? Esa de querer prenderle fuego a todas las fotos “perfectas” que salen una tras de otra en Instagram, esos perfiles que todas las fotos están perfectamente iluminadas, encuadradas, postureadas hasta el infinito y más allá.

Estoy dejando de seguir a todas las it girls, bloggers e influencers que viven en pisos blancos, desayunan fit y se peinan con ondas al agua desde 2007, solo estoy dejando a las que conozco antes de ese piso, esa dieta y tener peluquera personal, por aquello que nos unía antes, pero de lo que ya poco queda.

Ahora busco cuentas que me enseñen la realidad, la realidad entendida por aquello que vivo yo cada día, esos pisos desordenados y vividos, esas paellas de domingo donde cada plato de la mesa es de su padre y de su madre para que pueda comer toda la familia o esas fotos con mucha gente riendo y haciendo el canelo en cualquier bar de viejos.

Yo ya no quiero ver realidades perfectas a las que aspirar si utilizo cada chorrada que etiquetan. Quiero ver gente que etiqueta otra gente, gente que vive mucho y vivir mucho no tiene que ser bonitísimo, más bien cuando vives mucho estás más sucio y despeinado que cuando vives poco.

Muerte al bonitismo. Viva el costumbrismo.

Buen fin de semana a todos :)

miércoles, 14 de junio de 2017

Estudio Sociológico Patatil

Ayer puse bajo observación a mis amigas

Y lo que descubrí les sorprenderá... Bromas a parte. Ayer mirando las fotos de una de mis amigas con estilazo, no voy a decir nombres que luego se dan las envidias y todas sois divinas chatas (y tenéis pelazo), pero el caso, que esta es de las que sabes que utiliza Instagram para coger ideas, comprar cosas, hacer planes, bla, bla, bla... 

Y digo, voy a ver a quién sigue,... Veinte minutos más tarde... Vale, lo que temía era cierto, no sigue a nadie "real". Ni una de todas las cuentas que sigue tienen como protagonista a una persona que haga la compra, trabaje en una oficina, lave el coche o simplemente se meta entre pecho y espalda unas croquetas si no es patrocinada la experiencia, o se haga fotos cutres en un ascensor por las mañanas, no espera, eso sí, que me sigue a mi.

En serio pensáis que todo tiene que ser tan bonito, que todo es delicado, con olor a talco y sabe rico ¿? Me dejáis de plástico duro. Llevo unos meses que el internet de las cosas bonitas me da unos ardores que nunca imaginé que me diera. Me gusta más lo surrealista, o lo realista a secas, y hasta un poco repelente en algunos momentos.

Chicas con miles de seguidores y fotos posando como si el equipo de Vogue las levantara cada mañana para darles chapa&pintura hasta en el cielo de la boca, con la marca de turno que "les encanta" y les paga el sueldo, evidentemente. Cuerpos cincelados por filtros y luces estratégicamente situadas para que tú desde tu toalla arrugada y cuajada de arena las mires pensando que esa tripa que te asoma tras las últimas y maravillosas cañas con amigos te ha aflorado alegremente y no te representa. ¿A caso te representa esa vida de Stacy Malibu? Permíteme que lo dude.

Antes, hace unos meses, no os penséis que hace tanto, me habrían dado envidia muchas de esas fotos, pero será que me hago vieja pelleja, o que simplemente me ha entrado la cordura, también puede ser por el reblandecimiento cerebral tras la ola de calor, pero ahora me producen simplemente rechazo. No quiero ser así, no quiero que me vean desde fuera así.

Lo siento amigas que seguís cuqui cuentas en Instagram, aquí vuestra amiga, la del pueblo exótico, se niega a posturear más, que sí que pongo cara de monguer en las fotos del ascensor, pero es porque me debo a mi público capaz de apreciar que suba una foto cada día a las 7 de la mañana y sin vergüenza enseñe los mismos vestidos desde hace 10 años una y otra vez.

Buen miércoles a todos :)

Pd.- Vamos a considerar este el post chorra de la semana, y ya de paso os cuento que mañana es fiesta en Albacete y que para mi hoy es el primer viernes de mi semana ji ji.